La nata: ¿Qué es y para qué se utiliza?

La nata es uno de los ingredientes estrella en el obrador de Europast. A diario manipulamos litros y litros de este producto lácteo, rico en materia grasa, y que utilizamos para dar vida y sabor a nuestros pasteles. De apariencia blanca o amarillenta, dependiendo del tipo de alimentación que haya llevado la vaca es, sin ninguna duda, la reina de la pastelería.

¿De qué depende el olor y el color de la nata?

La leche es un alimento muy suave, con un sabor ligeramente dulce, muy poco olor y una sensación suave y rica en la boca. Aunque nos parezca mentira, recientes estudios han demostrado que, tanto el sistema respiratorio como el tracto digestivo, son muy importantes en la transmisión de diferentes sabores a la leche y sus derivados. Una vaca alimentada con pastos, al aire libre, da una nata con más sabor que si está alimentada con grano y forraje.

El proceso de obtención de la nata empieza con la llegada de la leche cruda a la fábrica. Dicha leche debe ser procesada inmediatamente, permitiendo separar la leche de la grasa o nata. La nata que utilizamos en nuestro obrador tiene un contenido graso de, como mínimo, entre un 36% y un 38% para que pueda ser montada después de haber pasado unas horas refrigerada.

 

 

La nata, en general, posee más propiedades que la leche. Destaca su aporte en vitamina A, que puede llegar a superar unas seis veces la leche de la cual procede. En menor medida también contiene vitamina D, potasio y también calcio, aunque este último en menos proporción que la leche de partida. Por contra, tiene mucha más grasa que el resto de derivados de la leche, como los quesos y los yogures, por lo que debe consumirse conmoderación.

¿Por qué decimos que la nata es la reina de la pastelería?

¡Porque se lo merece! Gracias a su delicado sabor, ella sola podría llegar a enriquecer el postre más insípido. Incorporar nata a cualquier plato es sinónimo de enriquecerlo, darle un sabor único, hacerlo mucho más suave al paladar y añadir un extra de valor nutricional al postre.

En Europast reservamos un lugar destacado cuando elaboramos tartas, brazos, pasteles,… Siempre hay una buena excusa para que la nata aporte sabor, cremosidad y una textura excepcional a cualquiera de nuestras creaciones.